jueves, 13 de junio de 2013

El aborto, un asunto privado

Estimados, comparto este breve artículo que he escrito referido a la despenalización del aborto, en momento que el tema vuelve a estar en el tapete público, a raíz de la convocatoria de referéndum del próximo 23 de junio. Justamente, este tema será el que aborde en mi próxima columna televisiva del jueves 20 en el periodístico Ciudad + (Tevé Ciudad).

Los invito a debatir –con el debido respeto frente a un tema que es delicado y nos moviliza a todos- en este espacio del blog.

El aborto, un asunto privado

En lo personal, creo que el aborto siempre es una instancia triste, una experiencia indeseable, de manera tal que su práctica no me simpatiza en absoluto (imagino que a nadie, por cierto), pero decididamente estoy a favor de su despenalización. Y no hay en esto contradicción alguna. Al respecto, el primer error importante de la discusión pública sobre este tema es el que plantea el tema de la despenalización del aborto en términos de estar a favor o en contra. El tema no pasa por ahí, sino por considerar si –tengamos la opinión que tengamos sobre la práctica abortiva en concreto- es un acto penalizable o no. En este sentido, el problema pasa por dilucidar si el hecho de abortar afecta en modo alguno la moral pública o los derechos de alguien –y, por lo tanto, es digno de ser penalizado- o si es un acto que no afecta ningún derecho ajeno y que pertenece a la esfera de la moral privada (y en ella debe resolverse).

Sobre este último punto, entiendo que la línea que separa un ámbito del otro es el del nivel de afectación: o sea, el hecho de si la acción privada de un individuo atenta o no contra el derecho de otra persona. Y en el caso del aborto, no se afectan los derechos de otra persona (el feto no lo es y sobre esto me refiero específicamente unas pocas líneas más adelante), ni se afecta la moral del grueso del cuerpo social, por lo cual es un acto absolutamente privado. Y si entendemos, entonces, que ese acto forma parte de una moral privada que no viola los derechos de nadie, se convierte en algo que es moralmente permisible: es, en definitiva, un problema de la conciencia privada del sujeto que lo practica.

El que una acción sea moralmente permisible no supone que no sea moralmente criticable, pero sí supone que es una alternativa que moralmente está permitida escoger, nos simpatice o no, nos resulte criticable o no, en tanto -insisto- no afecta los derechos de ninguna persona. Algunos discrepan particularmente con este punto, pues entienden que se afectan los derechos del feto. Esa discrepancia, a mi entender, carece de fuerza argumentativa, pues resulta evidente que el feto no califica como persona. Y el que potencialmente lo sea, no lo convierte en tal y no es sujeto -por lo tanto- de ningún derecho (el tener derechos, a su vez, supone el tener intereses, deseos, preferencias, etc, algo de lo que evidentemente carece un feto). Es un absurdo plantear la "protección jurídica" de un feto. El ser sujetos de derechos requiere el ser efectivamente –y no potencialmente- una persona. Y el ser una persona supone estar dotado, entre otras cosas, de autonomía. Y, justamente, el feto no es un ser autónomo. Por el contrario, sí es una persona autónoma y portadora de derechos, la mujer que aloja en su cuerpo al feto.

Sobre esta última acotación, entiendo que no podemos otorgarle al feto –como a nadie- el derecho de utilizar el cuerpo de otra persona contra su voluntad. La “necesidad” de un “cuerpo ajeno” que el feto tiene solo puede ser “cubierta” a partir de la voluntad de la mujer de llevar adelante su embarazo. Y, en tanto es un acto que pertenece a la moral privada, no podemos en nombre de ninguna forma de moral pública obligar a una mujer a que -en contra de su voluntad- permanezca embarazada y cubra esa “necesidad fetal”. Un embarazo no puede resultar ser una cuestión que deba estar supeditada al “beneplácito moral” de terceros.

La intencionalidad del embarazo es un acto privado. A nadie se le ocurre que sería correcto meter preso a quien usa algún medio anticonceptivo, en tanto evita de esa forma una vida potencial. Nadie –salvo algún fundamentalista “pro-vida”- diría que el uso del preservativo, por ejemplo, supone un homicidio premeditado, pues atenta contra el derecho a la vida de ese potencial ser que podría gestarse. ¿Pertenece a la esfera de la moral pública el uso de los anticonceptivos? ¿No es acaso un acto privado, que remite a la conciencia de cada uno? ¿Tomar la pastilla del día después no es una forma de abortar? De alguna manera lo es. Y no he escuchado, sin embargo, la ocurrencia de penalizar tales asuntos, porque ciertamente parecen claramente pertenecer a la esfera de lo privado. Y lo mismo sucede si no han existido esos cuidados y abortar es el único recurso que –lamentablemente- queda. Reducir el debate a un momento específico de esa etapa en la que no hay una persona, sino un feto, es solo una forma de seguir confundiendo el asunto. Si abortas esa potencial persona utilizando un preservativo, tomando la “pastilla del día después” o practicando un aborto, el resultado parece ser siempre el mismo. Sin embargo, hay una diferencia sustancial: no conozco ninguna mujer que se haya muerto por usar un método anticonceptivo. En cambio, muchas mujeres sí mueren por tener que abortar de manera clandestina.

Cuando la mujer lleva a término su embarazo, cuando se convierte efectivamente en madre, ahí sí tenemos que su intencionalidad se transforma en un acto que supone la posibilidad de la intervención penalizadora de la autoridad en nombre de la moral pública que sustenta a las leyes –y que, por ejemplo, pueda darse que recaiga sobre ella la penalización por delitos de omisión a esa responsabilidad asumida-. Y si una madre mata a su hijo nacido es un crimen gravísimo -a la luz ya de la moral pública y en virtud de esa intencionalidad y responsabilidad asumida por la madre respecto de su hijo y con la sociedad en su conjunto- pero no supone delito alguno el decidir  interrumpir un embarazo, asunto que en ese entonces aún pertenece a la esfera de la moral privada. La intencionalidad o no de ser madre es lo que separa la frontera entre lo público y lo privado. Y esa intencionalidad es un acto voluntario y privado. Si una mujer decide tener un hijo – el cual al nacer ahora sí se convertirá en una persona con derechos-, se expondrá a la ley fundada en la moral pública, pero –insisto- si decide no llevar su embarazo a término, es algo que quedará en la esfera de lo absolutamente privado y no debe dar cuenta alguna más que a su propia conciencia.

En ese sentido, creo que no solo el aborto no es penalizable, sino que tampoco es pertinente someterlo a una consulta pública. No es un acto que deba ser juzgado públicamente. Lo único que corresponde desde lo público, particularmente desde las autoridades, es legislar de manera tal que se pueda brindar toda la ayuda posible para que ese acto privado no se transforme en una tragedia pública, o sea, brindar todas las condiciones necesarias, todos los apoyos posibles -que eviten desenlaces fatales y minimicen secuelas físicas y psicológicas-, a las mujeres que deciden interrumpir su embarazo no deseado.


Por último, quisiera decir que aunque no comulgo con ciertos argumentos de radicalizada militancia de género que presentan a la mujer como la única capaz de poder decidir sobre este tema -planteando una especie de “dictadura” a partir de su cuerpo y su “ventaja” respecto del hombre en la capacidad biológica de embarazarse, hasta el punto de presentar a la mujer como la única efectivamente autorizada para opinar-, he de decir algo que -aunque va a resultar imposible de demostrar- intuyo que efectivamente sería así: si los hombres fuésemos los que quedáramos embarazados, el aborto no sería un problema a discutir, porque probablemente nunca hubiese sido ilegal y penalizable, sino quizás hasta un heroico acto privado (“¡Por qué hay que ser bien machos y tener huevos para abortar!”, me animo a profetizar que diría más de uno).

20 comentarios:

Anónimo dijo...



EL ABORTO 'NO ES' UN ASUNTO PRIVADO

Hola,

Lamento discrepar con usted.

No tengo creencias religiosas pero no puedo aceptar que
el feto no tenga derechos o que se pretenda equiparar el
derecho a impedir la concepcion con el derecho al aborto.

Son dos potencialidades muy distintas. Ovulo y espermatozoide
por si solos no van a engendrar un ser humano pero si se
unen y esta en formacion un ser humano, ya tiene derechos.

La cuestion principal es de responsabilidad o irresponsabilidad
al tener sexo sin proteccion y luego querer solucionar el
problema matando a ese ser humano en desarrollo.

Concibo la realidad actual como una espantosa matanza que deja
a Herodes como un mero principiante que todo ser humano justo
deberia condenar y ponerle fin, si queremos ser una comunidad
donde la justicia reine en vez de la falta de responsabilidad.

Que derecho tienen muchos a hablar de derechos humanos cuando
apoyan esas muertes innecesarias. Que las madres que no quieran
esos hijos que los den en adopcion, pero que les permitan nacer
por lo menos y tener un futuro.

Solo aprobaria el aborto en casos extremos como los casos de
violacion o en caso de hijos anormales, con discapacidades mentales
o fisicas graves. Pero lo hago con grandes reservas.

Por ello considero mi deber combatir la legalidad del aborto
de la forma que pueda y hacer saber mi opinion, por si otros
la comparten.

Atentamente:

J. J. Castillos



Claudia López dijo...

Quiero agradecerte este post, ya que no he encontrado nadie que explique en un tono respetuoso y con argumentos el despenalizar el aborto.
Sin embargo, entiendo que el feto, más allá que no sea "individuo" con voluntad e intereses, tiene vida propia, tiene un desarrollo independiente del cuerpo de su madre, con sus propias características físicas (ADN, etc).
Defiendo con energía los derechos de la mujer, trabajo en pos de mejorar los derechos del nacimiento, y por más que le doy vueltas y vueltas a este asunto, realmente no entiendo como se puede legalizar el quitarse un pequeño feto del cuerpo.
El 23 de Junio voy a votar, pero no sólo porque entiendo que el aborto es un delito, sino porque realmente deseo que la población se pronuncie al respecto, que nos veamos obligados a decidir como comunidad los valores y concepciones que manejamos.
Asimismo, que sea una oportunidad para crecer como sociedad, que podamos pensar en alternativas, que podamos desarrollar otros sistemas de protección hacia la mujer. Va más allá de aborto "sí o no", quiero que pensemos en que cosas lleva a una mujer abortar, y lo podamos abordar desde allí.
Repito mi profundo respeto hacia quienes militan a favor del aborto, y es un tema en especial delicado para mí, ya que como mujer milito por nuestros derechos, pero entiendo que mis derechos terminan donde empiezan lo de otros, en este caso, el derecho a la vida de ese pequeño feto.
Saludos cordiales.

Cora dijo...

Pablo, no tengo nada que agregar a tu artículo, ya que me parece bien argumentado. No obstante discrepo con: "En ese sentido, creo que no solo el aborto no es penalizable, sino que tampoco es pertinente someterlo a una consulta pública."; ya que vivimos en democracia sería bueno someterlo a consulta pública. Cora AMORIN

Andrés dijo...

En cuanto a los derechos y lo que constitye a algo en persona: no entiendo por qué un recién nacido es persona y el mismo ser o cosa, antes de salir del vientre materno, no lo es. Qué deseos, preferencias, intereses tiene un recién nacido? Qué autonomía tiene? Parados en este punto, no se podría correr un poco la línea? El límite lo marca el cordón umbilical? Creo que este argumento nos pone en una situación peligrosa. Tal vez ese sea un punto importante en la discusión y no sea tan evidente como dices Pablo.
Comparto que todo lo que se diga está en el marco de una sociedad profundamente machista, y agrego hipócrita. Y también que se disuelve como tal y se atomiza. El argumento de la privatización de la conducta me suena demasiado individualista y posmo. Es como que la decisión privada otra vez se impone sobre un asunto que sí tiene elementos que deberían ser discutidos como sociedad (como el que planteo más arriba) y no dejan lugar a una construcción colectiva.

Gustavo German dijo...

Claudia,el feto no es un ser independiente ,es diria, un parasito,necesita inevitablenmente de la madre para vivir ,por lo menos hasta ,aprox. 6 meses ( despues lo podria hacer fuera ,pro en una incubadora).Cualquier cosa que le pase a la madre repercutirà en el feto. Los derechos son una creacion de los hombres ,por lo tanto modificable y opinable .Hace 500 años ,el señor feudal era el dueño de sus vasallos y les permitia vivir o no ,segun su estado de humor.
Me parece que el asunto se debe enfocar desde un criterio realista. A todos nos gusta el sexo y a veces lo hacemos sin cuidarnos ( aun con nuestra pareja estable).Asì nacen hijos no esperados o no deseados-no es mi caso- .
Yo en mi experiencia particular he conocido muchas mujeres que han abortado, las he acompañado a las clinicas ,alguna abortò porque era menor de edad,otra porque estaba bien casada , otra porque habia tenido tenido sexo ocasional y quedò embarazada, otra porque era estudiante y no podia hacerse cargo, etc. Estoy seguro que lo volverian a hacer ,porque en ese momento no tenian otra alternativa.No importa la educacion , ni la clase social , existe a todo nivel.En su momento existian clinicas por todo el pais , ahora hay que ir a Argentina o Brasil.
Los que tienen 800 dolares + el pasaje se lo pueden hacer tranquilamente. El asunto es que hacemos con los que no tienen el dinero y se lo quieren hacer igual.
que les decimos ? Tenelo y te damos 2000 pesos por mes ,asì se mueren de hambre juntos ?

Anónimo dijo...




Hola,

Respeto las opiniones pero discrepo nuevamente. Envie una carta
a un diario hace poco protestando por una campaña abortista que
decia algo asi como: han muerto ya X mujeres por abortos ilegales,
cuantas mas deben morir antes que se cambie esa ley? A lo que yo
respondi por reduccion al absurdo: han muerto ya X ladrones al
cometer robos ilegales, cuantos mas deben morir antes que se
cambie la ley legalizando los robos?

No creo en la pena de muerte pero si de prision u otras sustitutivas
para mujeres que aborten, como elemento disuasivo.

Me asombra que se tilde a ese ser humano en formacion dentro
del vientre de la madre como "PARASITO" por algunos, seamos pues
logicos y aprobemos matar a los niños ya nacidos, pues sin los
padres alimentadolos y cuidandolos, no aportan nada real y tangible...
Son tambien "parasitos" hasta que crecen... Que tremendo disparate.

Pienso que todo pasa por el facilismo, especialmente dado que el
embrion, cigote y feto (que feos nombres, quizas asi es mas facil
matarlos sin tanta culpa) no puede protestar ni quejarse cuando lo
matan, echarlo al tacho y chau.

Cuantos casos en la historia de la humanidad que por aparentemente
nobles o validas causas (para quienes creian en ellas) se han cometido
horribles crimenes, el holocausto judio, la matanza de herejes, el
holocausto armenio, etc., etc. que luego se justifican y a otra cosa.

Nunca podremos considerarnos una comunidad justa o que valora
la vida humana, mientras estas matanzas continuen, entre muchas
otras injusticias, y busquemos subterfugios para justificarlas.

J. J. Castillos




Anónimo dijo...

Comparar los abortos con el holocausto judío es un disparate. Los abortos van a pasar igual, legales o no. Yo uso anticonceptivos con mi pareja estable, y si el día de hoy quedo embarazada abortaría. No por irresponsable, porque soy muy responsable, pero los anticonceptivos pueden fallar. No me siento preparada para ser madre, y si me encuentro en esa situación, me gustaría poder hacerlo en un servicio de salud adecuado y sin miedo a perder mi libertad. Le puede pasar a cualquiera. El día de mañana puede ser tu hija, hermana, madre, nieta. Si se encuentra en una posición así, la obligarían a llevar a término un embarazo no deseado? La condenarían a recurrir a una clínica clandestina, con todos los riesgos que eso implica? El que no quiere abortar que no aborte. Si es vida o no es vida es un tema de creencias personales en el que nunca nos vamos a poner de acuerdo. La ley atiende una realidad ya existente, no crea una realidad nueva, entiendanlo. .

elevaz dijo...

Muy bueno el artículo,agrego que me parece increíble que la madre y el niño sólo preocupen a los efectos del aborto, luego de nacido /y en el embarazo) si tiene vivienda o vive en la calle, si tienen para comer ya no interesa, lo importante es que nazca , cómo vive no importa. Y por otro lado cómo obligar a una mujer a que sea madre si no quiere? como obligar a que quiera a ese niño si no quiere que nazca? tampoco importa, parece, el futuro afectivo de ese niño/a.

Anónimo dijo...



Hola,

"Comparar los abortos con el holocausto judío es un disparate."


Muy cierto, alli murieron seis millones de judios masacrados por los nazis, solo por ser judios y en los ultimos dos siglos por lo menos han muerto muchos mas de CIENTOS DE MILLONES de bebes en desarrollo en el vientre de las madres a causa de abortos inducidos voluntarios.

Las cifras no admiten comparacion, ciertamente.

Atentamente:

J. J. Castillos



Claudia López dijo...

Gustavo, ¿cuál es el concepto de independiente? un bebé nacido a término tampoco es independiente, depende de alguien que lo cuide, alimente, etc. El punto está en si el feto es pasible de derechos, yo entiendo que sí. Es una construcción cultural... bueno, quiero que mi cultura lo crea así, por eso voy a votar.
Porque yo, como mujer, tengo poder de decisión sobre ese feto ¿puedo decidir matarlo?, porque el aborto es quitarle la vida a un feto, ¿o no?

Pablo Romero dijo...

Me explico un poco más sobre algunos de los puntos que se señalan respecto de la nota. En primer lugar, entiendo que lo que define a una persona humana es la conciencia y la autonomía (entendida respecto de la no dependencia de otro cuerpo para sobrevivir) y si de algo carece un feto es de estos dos elementos. No por capricho, sino por sentido común, toda legislación otorga status de persona -y los correspondientes derechos- a los nacidos. Insisto, en absoluto el feto es un ser humano, porque lo que nos humaniza es el grado de conciencia y de autonomía, no un mera reunión se células humanas. El feto carece de conciencia, como carece de dolor, de deseos, de intereses. "Humanizar" a un feto es caer en un reduccionismo biológico que no da cuenta más que de eso, del reduccionismo del punto. Y tampoco creo que el feto se convierta de golpe en "persona" a partir de las 12 semanas. Creo que está claro en mi nota que para mí el límite respecto de ser considerado una persona y tener derechos (según toda lógica jurídica así lo indica) es a posterior del nacimiento. Podemos ir para atrás y para adelante en ese tema, sin llegar a acuerdo alguno. Además, la ley de depenalización es clara respecto del tiempo en que el aborto es permitido o no, estableciendo un límite que zanja la discusión.
Como sea, la verdad es que no quise detenerme en la perspectiva concepcionista del asunto, porque me parece un error. Lo es sobre todo porque supone una clara pendiente resbaladiza: la concepción depende evidentemente de otros momentos previos. De la misma manera que se apela a un tiempo anterior al nacido (el momento de la concepción, dicen) para dotarlo de la potencialidad de ser un nacido; pues, siguiendo esa misma lógica tenemos que lo mismo pasa con la idea de la concepción, que depende claramente de otros momentos previos. O sea, el argumento resbala inevitablemente a un momento anterior y así sucesivamente, por eso la debilidad del argumento concepcionalista en este tema.
Luego, entiendo que el acto voluntario de tener sexo es distinto del acto voluntario de tener un hijo. Son dos tipos de responsabilidades bien distintas y claramente distinguibles entre sí.

Pablo Romero dijo...

Me parece que lo central en este tema es la intencionalidad de la maternidad o no. Simple, sencillo. Nadie y bajo ningún precepto moral puede obligar a una mujer a llevar adelante contra su voluntad a un embarazo no deseado. Les guste o no, me guste o no. Es más, diría que el aborto en ese sentido es una respuesta bastante más humanitaria que la de los anti-aborto que pretender meter presa a la mujer o la obligan a morir en prácticas clandestinas...
Sy padre de 4 hijos (dos son mujeres, por cierto) y es la más experiencia más plena y potente que he tenido y tengo en mi vida. En los hechos, siempre intentaría colaborar en lo que sea para que mi compañera, mi hija o quien sea, lleve a término su embarazo. Ahora, jamás la "obligaría", le "impondría" de modo alguno, la "condenaría moralmente" o algo por el estilo, si decide no llevar su embarazo a término. O sea, yendo a lo que en verdad se discute al hablar de despenalizar, tengo claro que jamás se me ocurriría pensar que es correcto encarcelar a la mujer que aborta. Educación, prevención, lo que se quiera ...ahora, ¿meterla a la cárcel y/o dejarla librada a que muera en un aborto clandestino? No concibo tal crueldad en contra de la mujer que aborta bajo ningún argumento...por eso, aunque en mi vida personal intentaría "jugar" a favor de esa potencial persona humana que es un feto, estoy decididamente a favor de la despenalización del aborto. Son dos temas distintos, aunque en la simplificación del asunto no lo parezca. La maternidad es una opción que debe hacerse con responsabilidad y no por obligación "moral". Condenar a muerte o a la cárcel a las mujeres que no asumen esa responsabilidad -o mejor dicho, que asumen otra responsabilidad- es un disparate por donde se mire...Se requiere justamente madurez como sociedad para poder comprender que penalizando el aborto solo se logra traer más tragedia a una situación que ya de por sí es trágica. En absoluto el asunto pasa por lo punitivo. Ya que una sola mujer haya muerto por tenerse que cometer un aborto de manera clandestina es una tragedia irreparable. Jamás podría ser cómplice de esa situación que condena de esa forma a la mujer que decide abortar. Jamás podría jugar a favor -insisto- de obligarla a la clandestinidad del aborto y/o de meterla presa, me parece un disparate total. Y en el fondo –también insisto- creo que es un acto humanitario el no asumir una posible vida humana cuando no es deseada ni querida. Y nadie puede tomar esa decisión por la persona embarazada, obligarla o castigarla en tanto no decide de la manera que eventualmente podríamos decidir nosotros estando en la misma situación.
¿En serio se puede creer que metiendo presa a la mujer u obligándola a abortar clandestinamente se soluciona este problema? Pues en definitiva la ley de despenalización no es pro-aborto sino que remienda esa crueldad contra las mujeres que abortan, asunto que es muy distinto.

Anónimo dijo...




Hola,

Mi posicion concepcionista al respecto no tiene en cuenta leyes vigentes o anteriores sino el principio de la cosa, un tema de valores, que va mas alla de eso.

Sostener que una persona es quien tiene conciencia y autonomia me parece no solo falso sino oportunista. Nos estamos metiendo aqui en cosas filosoficas, no soy filosofo y estoy liandome con uno que si lo es, pero como creo que todos debemos pensar por nosotros mismos, aun a contrapelo de expertos si asi nos lo dice nuestro razonamiento, ahi voy. Todos estamos sujetos a error y tambien los expertos.

Esa definicion de persona, no importa que todos los gobiernos la aprueben o no, me parece enfocada al ser humano ya nacido, no al que se esta gestando. Pero como podemos saber que esta pasando en esos organos en formacion en el vientre de la madre, quien puede asegurar con total certeza que el embrion o cigoto o feto no siente dolor u otras sensaciones, si aun un protozoario unicelular reacciona a estimulos externos? Me parecen argumentos de conveniencia postulando cosas que no se saben con certeza.

Para mi la potencialidad del ovulo fecundado de llegar a ser un ser humano nacido si no se le extirpa o si no sufre una muerte natural, le confiere derechos equiparables al de un ser humano nacido. Solo en el caso de peligro de muerte para la madre, en que debemos elegir entre un ser humano en formacion y uno ya adulto, me inclino por un aborto, como menor mal entre dos.

Sostener que por falta de autonomia el feto puede ser extirpado y muerto sin problemas de conciencia tambien suena absurdo pues un bebé o niño pequeño tampoco la tiene y sin atencion paterna o materna muere inexorablemente, con esa extraña lógica, también se les podria dar muerte sin problemas de conciencia, si a los padres les resultara demasiado inconveniente criarlo, alimentarlo y cuidarlo.

He observado en mi experiencia profesional como investigador en historia que sorprendentemente expertos en determinadas materias tienen a veces una extraordinaria habilidad para torcer la evidencia o ignorarla para llegar a conclusiones que favorecen sus prejuicios. Pero entonces otros pueden igualmente señalar esas contradicciones o distorsiones e invalidar sus afirmaciones.

En la prehistoria determinadas sociedades practicaron el infanticidio por razones de superviviencia (y aun hoy se hace en ciertos paises, aunque parezca mentira, por razones de conveniencia), ahora parece que no hemos evolucionado mucho en temas de valores cuando tanta gente decide aprobar el aborto por simple voluntad de la madre.

J. J. Castillos



Anónimo dijo...




.... y una pequeña aclaracion por las dudas...

Dije arriba que apruebo el aborto solo en caso de peligro de muerte para la madre, aclaro que el 'solo' esta de mas, tambien lo acepto para casos de violacion o de graves defectos congenitos en el bebe en gestacion.

J. J. Castillos


Anónimo dijo...





Si se me permite un comentario mas, me parece que vivimos en una epoca donde la libertad personal se ha llevado a tales extremos, caiga quien caiga, que llega a niveles que pocos habrian imaginado antes. Algunos podrian llamarlo libertinaje y como vemos en la historia, eso va en ciclos, por ejemplo, un siglo XVIII en Europa con gran liberalidad en las costumbres seguido de un siglo XIX tipo victoriano, muy restrictivo, y mas tarde el ciclo en el siglo XX vuelve a darse con esta situacion actual. Cabe esperar un posible retroceso una vez las cosas lleguen a niveles que la mayoria de la gente halle inaceptables.

Hoy en dia estamos en el punto en que no solo el aborto a voluntad materna esta resultando aceptable y justificado para muchos sino que en otras esferas ocurre lo mismo.

A muchos les parece que nacieron en el cuerpo equivocado, se visten, por ejemplo de mujer y tratan de serlo lo mas posible a pesar de haber nacido hombres, a lo que tienen pleno derecho, pero ahora resulta que exigen que se los llame mujeres (MUJERES trans en vez de trans o personas trans...). A quien se queja y califica esto de un engaño y tergiversacion de la realidad, se lo acusa de homofobico o cosas peores.

Creo que estamos cerca del momento en que a algunos se les va a ocurrir decir que son reencarnaciones de Napoleon y exigiran que se los llame asi oficialmente en todas partes so pena de ser acusados de restringir la libertad individual.

Realidad, irrealidad, nada de eso tiene significado excepto en la mente de cada uno y todo debe ser posible, aceptado y refrendado legalmente, con proceso judicial y penas por discriminacion para quienes se atrevan a decir que el emperador va por la calle desnudo.

No se adonde iremos a parar pero sera interesante ver hasta donde llega todo esto.

J. J. Castillos



Andrés dijo...

Es verdad lo que decís Pablo, que castigar a la mujer no es la manera de defender la vida. En ese sentido tal vez esta ley es el camino del medio.

Por otra parte, también me suenan hipócritas las voces que pretenden defender la vida cuando se trata de un no nacido; pero a la indefensión, miseria y vulnerabilidad las cercan en el plano de las responsabilidades individuales, porque son cosas que interpelan a la sociedad y al sistema.

Lo que me disgusta es cierta trivialización del hecho del aborto en sí. Ciertos argumentos que van por el lado del "no pasa nada", "tanto da", como si se tratara de sacarse un dolor de cabeza. Y en este punto no puedo condenar a la persona que se practica un aborto. Pero no puedo estar de acuerdo con el argumento que minimiza el hecho como pretexto de tal o cual posición ideológica, práctica o de interés.

Así que no creo que sea algo simple. Tal vez tú lo visualices muy claramente. Pero en este tema convergen tantas cosas: sensibilidades, creencias, intereses, ideologías, que la tarea me resulta más del tipo de desenredar una galleta, que de tratar de simplificar un asunto complejo. Pero tal vez sí debamos sincerarnos y concluir que hay ciertas cosas que nos debemos discutir como colectivo, pero que pasan por el costado de esta ley y no son su punto central.

Pablo Romero dijo...

Quisiera, además,deternerme en un punto en particular: realmente me asombra que haya mujeres que no comprendan la crueldad de intentar meter presa a otra mujer por el hecho de que aborte y que prioricen la viabilidad del feto antes que la vida de esa mujer que "la quedó" pero que no quiere ser madre. Me siento identificado con el drama del universo femenino en ese tema (del cual los hombres en alguna medida zafamos "olímpicos"). Ayudemos a esas mujeres, no las dejemos solas. Sean solidarias con ese drama de otra mujer, intenten comprenderla. Si quieren "criticarla", "rezongarla", etc, está bien, pero ¿castigarla legalmente, no protegerla de la posibilidad de que muera por un aborto clandestino? Los que se oponen a despenalizar el aborto, desde su posición intentan obligar a ser madre a una mujer que no quiere serlo. Y, por supuesto, no son luego los que van a criar a ese ser nacido. Sería bueno que todas las mujeres que se oponen al aborto, por ejemplo, adopten los hijos de aquellas mujeres que ellas obligan moralmente a tener...

Pablo Romero dijo...

Luego, sigue habiendo una enorme confusión: oponerse a la despenalización del aborto, no supone ser pro-aborto. Evitar un aborto no pasa en absoluto por lo punitivo. Despenalicemos y trabajemos sobre el problema de fondo, comenzando por evitar muertes clandestinas de las mujeres y por apoyarlas (por cierto, varias han sido las mujeres que gracias a esta ley han decidido finalmente llevar adelante su embarazo, tras el trabajo de contención y orientación del equipo multidisciplinario).

Anónimo dijo...

Lo mejor que he leído sobre el tema del aborto y su despenalización. Gracias por tu constante lucidez.

Joaquín

Diego dijo...

Pablito, valor, cómo anda? Lo he charlado ya contigo por mail, pero me gustaría traerlo algo acá para compartir con el resto. En tus respuestas, decís que incluso el límite de las 12 semanas lo llevarías hasta el nacimiento... Es decir, no despenalizarías el hecho de abortar, por ej, a los 8 meses y medio. ¿Realmente te podés imaginar un aborto a esa edad fetal...? Pa.. la verdad, solo pensarlo, me da escalofríos... Abrazo!