martes, 25 de junio de 2013

Lo educativo y la insensibilidad del gobierno

Estimados, comparto artículo escrito por estas horas respecto del actual conflicto docente y los invito a debatir en el marco del blog.
El tema, entiendo, requiere de pensar entre todos y de abrir las puertas al diálogo de manera de incorporar la mayor cantidad de actores posibles.

Lo educativo y la insensibilidad del gobierno

por Pablo Romero

Hay algunos índices que determinan la condición tercermundista de un país. Y quizás más determinante que lo económico, parecen ser ciertos aspectos de la mentalidad reinante en una sociedad. En Uruguay, por ejemplo, somos fundamentalmente tercermundistas mentales. El trato hacia lo educativo y sus profesionales –que son los que determinan en buena medida las posibilidades de desarrollo de una sociedad-  es una buena muestra del asunto. El profesional  de la educación -que es aquel que educa a los hijos de toda la comunidad y que forma a todos los otros profesionales que el país tiene- sufre en Uruguay un trato sencillamente lamentable. En líneas generales, no hay respeto por la profesión docente y padecemos un gobierno que colabora constantemente en generar ese clima de "malestar docente" imperante. La irresponsabilidad del gobierno es central en el actual conflicto educativo. En lugar de proteger a sus docentes, colabora en desprestigiarlos frente a la opinión pública. Basta ver el comunicado oficial emitido en medio del actual conflicto respecto de los reclamos de los profesionales de la educación para comprobar que la izquierda en el poder ha perdido toda brújula y decencia sobre el tema (un tema que, por cierto, ha formado parte histórica central de su plataforma de reclamos cuando representaban la oposición). El Frente Amplio en el gobierno hace exactamente lo mismo que antes criticaba con dureza respecto de la derecha gobernante. Con la diferencia de que el "darse vuelta" al estar del “otro lado del mostrador” los convierte en algo bastante peor.
Sin tratar de caer en falsas oposiciones, tenemos que soportar que se señale que no hay plata para los salarios docentes, pero -por ejemplo- vemos que se genera un despilfarro descomunal de dineros públicos con algo tan innecesario como el proyecto denominado “Antel Arenas”. Me hace acordar a aquellos hogares en donde no pueden pagar ciertos servicios básicos y solventar una buena educación para sus hijos –elementos, en definitiva, que ayuden a generar una mejor calidad de vida- pero se tiene un televisor LCD que nadie más tiene en el barrio. Mentalidad tercermundista en su más viva expresión.
Y se gastan fortunas públicas en cientos y cientos de sueldos por cargos de confianza y en una burocracia aún más pesada y cara que en períodos anteriores. Ni qué hablar de lo que ganan los parlamentarios. Hasta el buen señor que comienza su carrera laboral sirviendo café en el parlamento –noble tarea, por cierto, pero que supone una responsabilidad social y una formación profesional de marcada diferencia cualitativa con la de un docente-  gana exactamente el doble de lo que gana un profesional de la educación al comenzar a ejercer su tarea.
Y el presidente Mujica sale a la palestra pública señalando que la plata "no alcanza para todo”. Una obviedad de tal tamaño no responde, claro, a lo central de su tarea de gobernar, que -entre otras cosas fundamentales- radica justamente en distribuir los ingresos económicos que tiene el Estado  según los distintos valores sociales de las diversas tareas que se realizan en una comunidad. Si no alcanza para todos -o no de igual forma- priorice, entonces, señor Presidente.
¿Cuánto tiempo les llevará darse cuenta que primero debe estar la educación y los profesionales que la sacan adelante? No tuvieron problemas en subir desmesuradamente los sueldos de los funcionarios de la DGI, pues la reforma tributaria les parecía un asunto central. La tarea del funcionario de la DGI ganó así en prestigio y profesionalización. ¿Lo educativo no es un asunto igual o más importante que el de recaudar en nombre de la equidad social? ¿No genera lo educativo, en base a sus funcionarios, algo más que equidad social, por ejemplo? ¿Los funcionarios docentes y no docentes del sistema educativo no son merecedores de un aumento “desmesurado” en el mismo sentido? El FA en el poder hace exactamente lo mismo que gobiernos anteriores, utiliza las mismas excusas a las que antes recurría la derecha y que criticaba con ese mismo radicalismo que hoy le resulta una falta grave a la hora de los reclamos llevados adelante por los docentes. Ahora, resulta que el problema es que los docentes están “demasiado radicalizados”. Y si es así quizás sea justamente porque los que hoy están del otro lado del mostrador durante décadas basaron todo su discurso en que había que organizarse y radicalizarse frente a las injusticias salariales a las que éramos sometidos por los “malos de siempre”. ¿Cómo llamar a este “cambio de acera” del Frente Amplio?
Al docente en Uruguay se le paga muy poco y se le exige socialmente muchísimo. Ni qué hablar de las condiciones físicas -y psicológicas- en las que tiene que trabajar, con lugares que deberían estar en muchos casos clausurados por el Ministerio de Trabajo. Solo en países tercermundistas como el nuestro se trabaja en esas condiciones y uno termina acostumbrándose a no tener comodidades básicas y hasta se acostumbra a correr riesgos de salud por el estado de deterioro de los edificios a los que asisten nuestros hijos a educarse a nivel público. Habría que “becar” a varios ciudadanos que critican con asombrosa facilidad los reclamos docentes para que hagan la experiencia de trabajar en el sistema educativo público uruguayo y puedan experimentar lo que supone la tarea docente en nuestro país. Estoy seguro que cambiarían radicalmente su perspectiva. Educar, además, en estos tiempos de la “era del vacío” convierte a los docentes en una especie de héroes sociales, paradójicamente fustigados en lugar de debidamente reconocidos (al respecto, los invito a ver el desarrollo de este punto -en donde vinculo la tarea docente con el concepto de Lipovestsky respecto de las características de nuestra época- en mi columna televisiva titulada “Conflicto docente: educar en la era del vacío”, realizada en el marco del periodístico Ciudad + y accesible en: http://www.youtube.com/watch?v=1yYoyfMZV10 y en los pasajes centrales de la entrevista que me realizara el periodista Daniel Feldman para la agencia de noticias Uypress, accesible en: http://www.uypress.net/uc_41356_1.html).  
Mientras acá esperamos que a los docentes se nos aprecie socialmente y que el gobierno nos considere justamente en lo salarial, comparemos con lo que sucede en Finlandia, considerado hoy en día el mejor país del mundo en materia de logros educativos. Miremos algunos números -y consideraciones sociales- de este país (los datos manejados son de público conocimiento, accesibles en la web): un docente gana unos 4 mil dólares mensuales (acá, un docente que recién comienza, si con suerte logra conseguir todas las horas de una unidad docente, gana unos 650 dólares mensuales) y el estado invierte el 6% del PBI y el 14% del presupuesto, la tarea tiene un enorme prestigio social, las clases tienen un promedio de 20 alumnos por grupo, no se tienen más de 190 días de clase al año (por cierto, Mujica y algunos actores oficialistas de la educación repiten sin base alguna que parte de la solución educativa pasa por dictar más días de clases al año) y los maestros y profesores tienen amplia autonomía en el desarrollo del programa que dictan (acá, en tanto, queremos más y más control sobre lo que dictan -y de qué manera lo hacen- los profesores en sus clases, minimizando la autonomía profesional y coartando toda posibilidad creativa, frente a la impronta “inspectiva” del sistema, que en general solo logra “infantilizar” la tarea profesional del educador) , entre otros ítems que determinan esos altos resultados. Por supuesto, el punto central de la diferencia con Finlandia es la mentalidad que ellos tienen sobre el tema. Y la que tenemos nosotros.
En función del alto sueldo y prestigio de la tarea docente, en Finlandia se terminó formando una elite profesional y solo los mejores acceden finalmente a dar clases. Y son hoy en día el país con mejores resultados educativos en el mundo. No sería malo aprender de cómo lo hacen los mejores. Hay que ser menos provincianos.
Cuando en materia educativa –como en muchos otros rubros- se suben los sueldos en serio (y no se apela a esa burla que son los ajustes salariales que se hacen en Uruguay en materia educativa), se genera a la larga una elite profesional, porque los mejores van a querer dar clases, en tanto su remuneración salarial –y consideración social- será un plus respecto de otros trabajos. Se aumenta la demanda por ese puesto de trabajo y -en virtud de que a los puestos docentes en el sistema educativo se accede por méritos que ordenan la prioridad para que una persona pueda o no tomar horas docentes- lo que se genera es un cuerpo profesional de elite, con los mejores docentes calificados dictando clases. No han descubierto la pólvora en ese sentido en Finlandia. Simplemente, tienen la ventaja de tener antes que nada otra mentalidad. Acá, por el contrario, se le pagan sueldos irrisorios a los docentes e incluso muchos consideran que reclaman injustamente, que otros trabajan más horas y ganan menos (no importa en qué, claro, ni la diferencia que tiene esa tarea respecto de la de un docente). Tenemos sueldos docentes propios del tercer mundo con precios que, además, son del primer mundo. Desde hace unos años, ya tenemos que faltan maestros para cubrir los puestos que el sistema educativo requiere, pues la carrera profesional en Magisterio comienza a tener tan pocos inscriptos y egresados que va rumbo a ser una carrera en extinción.
¿Quién quiere proyectarse en un futuro trabajando como educador –con la responsabilidad y esfuerzo constante que la tarea requiere- obteniendo un sueldo que no alcanza ni para pagar el alquiler de una vivienda más o menos acorde a lo que supone años de inversión en la profesionalización que se hace al realizar una carrera docente?
Ser docente en Uruguay es condenarse a una tarea de bajo salario, con un perfil cada vez mayor de contención social, altísima tensión psicológica -con altas probabilidades de stress y enfermedades afines- y desprestigio social en aumento.
Si seguimos existiendo muchos que optamos por esta profesión, no es justamente por esa mirada de poco alcance respecto de lo educativo y esa mentalidad tercermundista que se tiene desde el poder político y otros actores sociales, sino porque aun así entendemos que la tarea docente es la que esencialmente dota de sentido a una sociedad y asumimos el desafío con vocación profesional. Los docentes somos referentes claves de sentido en una sociedad. Nuestra tarea es de vital importancia y debemos recuperar la autoestima al respecto para hacer valer debidamente nuestra tarea, porque quizás sea tiempo de que lo vocacional y profesional vayan de la mano –como enfáticamente lo defendían desde la oposición quienes desde hace casi una década ahora nos gobiernan- de un justo reconocimiento de nuestro rol. Y ese reconocimiento pasa en buena medida por lo salarial, porque el dinero es un elemento esencialmente simbólico. Lo que se nos paga es lo que se entiende que vale nuestra tarea. Y los sueldos docentes en Uruguay son una vergüenza y da cuenta del lugar simbólico que se nos otorga. Ojalá la izquierda en el poder recupere su sentido histórico, su sensibilidad en materia distributiva, y marque finalmente una notoria diferencia respecto de los gobiernos anteriores. Ojalá Finlandia deje de ser el paraíso soñado para los docentes de nuestro Uruguay.

14 comentarios:

Anónimo dijo...



Me pregunto si en Finlandia los empleados publicos son casi inamovibles como aca, por mas atorrantes e ineficienets que sean,
si los bancarios alla son privilegiados cuando en otros paises del primer mundo es el empleo menos deseado luego de guardia de seguridad, salvo de gerente para arriba, con un poder que pueden paralizar la vida eonomica del pais si no se atienden sus exigencias, si hay alli una ADEOM que reclama privilegios y altos sueldos fuera de lo que otros ganan aqui, el dia que alguien se anime a echar a todos esos funcionarios excedentes y haya un estado con minimo personal que deba trabajar duro y bien si quieren conservar sus puestos, de ahi va a salir la plata para la educacion, pero que politico local va a cometer suicidio politico prometiendo eso? Solo los milicos tuvieron la oportunidad y el poder de tomar esas medidas drasticas y enderezar al pais via primer mundo, pero tan corruptos e ineptos o mas que los politicos, se perdio la oportunidad. Cada vez que viajo al extranjero (primer mundo) vuelvo y observo aqui y me rio (para no llorar) de la uruguayez masoquista y tan tercermundista, corrupta y oportunista, para hundir al pais cada vez mas....

Juan







Eloisa Rodriguez dijo...

Estoy de acuerdo con lo que dice Romero. Es la educación la que puede hacernos mejorar como sociedad y para ello se tiene que poner mucha cabeza además de salarios dignos.Por otro lado pareceria que los docentes no se ponen al día en enseñar de acuerdo a la época que estamos viviendo, sí hay que ser entretenidos para tratar de captar la atención de los estudiantes, sí hay que motivar y querer entender a cada uno de los chiquilines pero sobre todo hay que poner mucho pienso y corazón en la tarea. Sí luchar por salarios dignos, por mejorar las condiciones físicas en que se dan las clases, por tener otro tipo de programas educativos y Sí también a mirar para afuera y aprender de los que hacen las cosas bien.

Anónimo dijo...

Me encuentro en pleno aprendizaje y crecimiento, pero comparto ideas, tal y como lo hago con el Docente Pablo Romero, donde debemos reconocer que la educacion es un medio de cambio y de transformacion, en el cual en el Uruguay de este ultimo quinquenio las facilidades para uno formarse son mas amplias que nunca. Todo este progreso lo eh observado a lo largo de mis pocos años, pero es claro que si yo lo veo muchos tambien lo pueden hacer, por lo que me imagino tienen mas que claro que todo parte de una buena base educativa por lo que debemos seguir impulsando un progreso y en los sectores donde nos haga falta y una optimizacion el los sectores mas desarrollados por lo que creo yo a mi entender necesita el apoyo y la participacion de todos, tanto del grupo docentes, civiles, autoridades de la enseñanza, politica y no menor, de los jovenes. Yo, como alumno del liceo Nº36 ¨Instituto Batlle y Ordoñez¨ he tenido la posibilidad de integrar consejos de participacion colectiva, y acercarme a nivel nacional a la problematica educacional del Uruguay tengo el valor de decir que nos hace falta un poco de reconocimiento y de compromiso. Como integrante de la Mesa Nacional Estudiantil del Uruguay mi funcion es luchar por un cambio, pero muchas veces este es bloqueado por una burocracia inmensa en la que nos encontramos ayer hoy y mañana...
Desde ya Saluda Atte. Santiago Amuedo.
Muy buen Articulo Pablo.

Anónimo dijo...

Excelente nota, que pone las cosas en su lugar. Quienes conocemos la excelente labor docente de Pablo no podemos dejar de aplaudir una vez más la coherencia entre su discurso y su reconocida profesionalidad como educador. Espero que algunos políticos del FA lean la nota.

Marcelo

Anónimo dijo...

Clap, clap, clap. Es difícil de creer la mala leche y mediocridad mental de los que critican a los docentes. Cualquiera que haya dado clases alguna vez sabe que lo que de manera notable señala Pablo es cierto. Lo peor que nos ha pasado es que la izquierda pasara de ser oposición a ser oficialismo. Muchas personas han perdido toda capacidad crítica al volverse oficialistas. Quienes no defienden a los docentes atentan contra un mejor futuro de este país. Es muy cierto lo de nuestra mentalidad tercermundista. ¡Bien por la valentía intelectual de Pablo!

Luis

Picoco dijo...

Un profesor finlandes de idioma español jamas escribiría “Presidente Mujica”. Un principiante en idioma español sabe que los sustantivos comunes van con minúscula, solo un burro escribe Mar Mediterraneo o Presidente Mujica…
En Finlandia tienen otra mentalidad. En Uruguay la calidad de un docente se mide en funcion de su antigüedad. Puede haber docentes que no sepan que presidente Mujica se escribe con minúscula considerados mejores que otros, mas jóvenes, que si sepan las reglas del idioma. En Finlandia no puede haber ni siquiera aspirantes a docentes que no sepan escribir.
En Finlandia tienen otra mentalidad. En Uruguay los docentes viejos, considerados mejores, eligen antes que los jóvenes, supuestamente peores, los liceos donde van a trabajar. En Finlandia son los liceos quienes eligen a los profesores.
Es una locura. ¿a quien se le ocurre que sean los liceos que contraten a sus profesores en vez de los profesores que elijan liceos?
Ser docente en Uruguay no es condenarse a una tarea de bajo salario, en puridad es condenarse a un salario que no responde a la capacidad, al rendimiento o al esfuerzo personal. En Uruguay a los docentes les pagamos el sueldo aunque sean burros, y les aumentamos en funcion de los años de trabajo y no de su dedicación.
Los uruguayos no podemos pagarles un salario en funcion de su capacidades, porque Uds no permiten ser evaludos. Los uruguayos tampoco podemos pagarles un salario en funcion de sus resultados porque las tasas de repetición, fracaso escolar, pruebas PISA, demuestran que el resultado de su trabajo es pésimo. Los uruguayos pagamos para que se mejore la infraestructura, pero en 2011 lo que les sobro del presupuesto se lo embolsaron en vez de invertirlo.
La escala salarial docente que pagamos en Uruguay solo responde a la edad. ¿Por qué deberíamos valorar la actividad docente con parámetros que los mismos docentes rechazan?
¿Pretenden un salario que de cuenta del lugar simbolico que se les otorga? ¿Que valor simbolico esperan que se les otorgue cuando, igual que las barras del futbol invaden el ministerio de economía cantando que el ministro es un hijo de puta?

Anónimo dijo...

¿Por qué no vas tú a trabajar en las mismas condiciones que un docente?
Yo tengo 35 años de trabajo, soy profesora de química pero nunca dejé de formarme, estoy en etapa de tesis de la carrera de bioquímica, hice en facultad de ingenieria todos los cursos correpondientes a la maestría de celulosa y papel, estoy estudiando neurociencias,hablo varios idiomas, soy pianista, soy madre y abuela y soy una profesora que tiene guardadas todas las manifestaciones de cariño, respeto y agradecimiento que he cosechado en estos años.Envejecí en esta profesión y me molesta que esa sea la forma de ganar un poquito más ya que ninguno de los enormes esfuerzos por seguirme formando y mantener el entusiasmo por el estudio el conocimiento y pasarlo a los jóvenes valga nada ya que no incide en nada.También me ofende mucho lo que expresás , el desprecio por la profesión, lamento que tengas esa visión tan estrecha y que seas capaz de envidiar a gente sacrificada a la que seguro no quisieras sustituir en la tarea diaria.
Giselle

Pablo Romero dijo...

Estimado Picoco, más importante que ver si se escribe Presidente con mayúscula, deberías ir a los suntantivo y generar una intervención de mayor nivel, que supere el estadio de la mera "molestia" y del reduccionismo de la crítica que planteas. Si sales de esa actitud, quizás se pueda generar un debate interesante, por lo que aprovecho para realizarte algunos señalamientos al pasar. que quizás puedan encauzar el asunto, más allá del contenido de tu primera intervención. Primero, a nivel de presupuesto educativo, el FA ha dado ciertamente más que otros, pero aun así estamos lejísimo de lo que históricamente ha propuesto. Y en un período económico de clara bonanza. Y en una época donde educar no tiene comparación, en términos de dificultad, con otras épocas. Segundo, es altísimo el nivel profesional de un docente uruguayo y no me refiero solo en comparación con la región. Puede ser que exista una amplia minoría que realice la tarea de docencia directa de mala manera, pero, por el contrario, me consta, que la amplia mayoría trabaja con un nivel de profesionalidad y vocación admirable. En un país donde varios realmente "roban la plata", agarrársela con un docente, con un profesor o un maestro -que educa a todos los hijos de la comunidad y recibe 3 pesos a cambio y soporta que sea desvalorizado gratuitamente y sin fundamento a cada rato- es de locos...Hay que "becar" a varios para que hagan una temporada de docente y luego den su opinión con certezas fundadas...en vez de fustigarnos deberían aplaudirnos de pie. Un día de visita a una escuela y luego a un liceo para ver la tarea de los docentes de este país y estoy seguro, Picoco, que cambias tu perspectiva...y sentirías vergüenza de lo que se nos paga...el que sirve café en el parlamento gana 3 veces más que un docente. Por eso estamos como estamos, porque no valorizamos debidamente lo que hay que valorizar.
Hay diferentes tareas en una sociedad y los salarios se fundan en la consideración de mayor o menor importancia que puedan tener. Lograr que se visualice la importancia de un profesional de la educación es en parte por lo que se lucha al realizar un reclamo salarial. Somos los profesionales que ganamos menos en todo el estado, siendo los que parchamos en buena medida el asunto social y cultural del país, frente a una crisis de valores y de decadencia cultural que atraviesa toda la sociedad, comenzando por las familias. Te invitaría que veas mis clases de Filosofía y veas contra la desidia y falta de interés y de valores con que luchamos desde el aula. ¿O crees que la sociedad está jodida por culpa de los docentes?¿Crees que los alumnos repiten y desertan por culpa de los docentes? O eres muy simple al razonar o vives en una burbuja, Picoco. Yo salgo muchas veces frustrado de clases y una y otra vez renuevo energías para dar lo mejor... y varios finalmente te siguen y algunos cambian su perspectiva y abren la cabecita, pero la mayoría de nuestra gente está más interesada en valores de consumo y hundidos en una lógica del entretenimiento superficial que hace de la tarea docente una lucha titánica contra "el afuera". Ni que hablar de que muchos padres están directamente "pintados" o piensan como "Picoco" respecto de los docentes y colaboran así en desprestigiarnos...somos necesariamente contrahegemónicos, vitalmente contraculturales. Y en ese marco educamos. Y por 12 mil pesos al mes. Hacemos la tarea "imposible" que otros no harían...sobre todo otros que, de colmo, creen que tenemos "la culpa" por cómo está la sociedad. Se desvalora al docente y a la educación que imparte..y así estamos...

Anónimo dijo...

Picoco, se ve que tuviste una mala experiencia como alumno respecto de los profesores que tuviste, pero no deberías generalizarla. Si la sociedad uruguaya se mantiene a flote es gracias a la contención educativa y en valores que a diario los profesores y maestros realizan. Como diría Mujica: "no sea nabo, picoco".

Joaquín

Anónimo dijo...

Por cierto, la canasta básica en Uruguay a junio de 2013 es de 50 mil pesos y un docente gana 13 mil...y lucha porque le suban 800 pesos...creo que está todo dicho en ese sentido, no?

Picoco dijo...

Agradezco que mi comentario haya generado varias respuestas.
Voy a evitar la tentación de caer en la discusión sobre el rol docente, los valores de la educación, y demás, aunque confieso que visto la respuesta y la polémica me encantaría participar en la idea de la “era del vacio”. Sin embargo permítanme tan solo decir que los docentes no son responsables de los valores y conocimientos de los niños, somos los padres. Los niños tienen derecho a la educación, y somos los padres quienes ontológicamente debemos educar a nuestros hijos. Cierto es que recurrimos (estamos obligados en realidad) a profesionales preparados para enseñar algunos conocimientos. Los docentes deben enseñar conocimientos, educar es privativo de los padres. Los docentes no tienen la culpa de la crisis de valores, mucho menos la responsabilidad educar a la sociedad. Despues de todo, si Napoleon no hubiese sometido a Europa a comienzos del 1800, Fichte no hubiese tenido el impulso de fabricar ciudadanos, y probablemente la educación publica no existirira.
Mi comentario nace desde mi preocupación por la situación de la educación uruguaya. A mi, mucho mas que el salario docente me preocupa el prestigio de la profesión.
En el Uruguay de mi abuela, si se preguntaba por referentes docentes, una respuesta podría haber sido Vaz Ferrerira, o Real de Azua, Pivel Devoto, mas tarde quizá JC Williman… en la época de mis hijos los docentes no están valorados por sus ideas (nadie las conoce), se espera de ellos ademas de enseñar que sean cuidadores de los niños, y son famosos por cantar, tal como la barra de Villa Teresa, hijo de puta y vendido a Lorenzo, o por hacer paro porque los quieren evaluar…
Francamente no creo que se pueda hacer nada por los docentes mientras Guasco sea el referente social.
En el Uruguay de hoy, se proyecta un plan como el Ceibal y se pone a la cabeza del mismo a un ingeniero, y todo dentro la orbita del Latu. El cambio mas significativo en el sistema educativo nacional prescindió olímpicamente de los profesionales en educación. En la época de Vaz Ferreira el prestigio de los doscentes trascendía el ámbito educativo.
¿Por qué llegamos a esta situación?
El dueño de este blog publica un articulo que titula “lo educativo y la insensibilidad del gobierno”, articulo que concluye diciendo “ojala Finlandia deje de ser un paraíso soñado para los docentes de Uruguay”, yo comento sobre el tema, y misteriosamente el autor como otros comentaristas sienten la necesidad de defenderese, a veces atacándome, a veces pidiéndome que cambie de actitud y genere mas nivel yendo a los sustantivo… ¡cuando a penas me limite a comentar las diferencias entre un sistema de docentes con buena reputación y el nuestro!

Picoco dijo...

El autor se manifiesta inconforme con el aprecio social y salarial que nuestra sociedad tiene con los docentes, y se compara con la situación finlandesa. El autor se considera como un héroe social, espera ser aplaudido de pie… pero no esta solo en esa visión, Giselle considera que las personas no quieren sufrir como los docentes pero envidian su posición. Joaquin, mas sincero, reconoce que en la vocación docente existe la ilusión de marcar a los alumnos, que el docente será recordado… Todos desafian a quien tenga el coraje de ser docente por un dia…
Resulta que nadie cree que los docentes son héroes, ni que merecen ovaciones, y en general quienes pueden estudiar difícilmente opten por la docencia, siendo una carrera donde el trabajo es garantizado…

¿Qué pasa? ¿Por qué no hay referentes docentes como si los hubo antes?
Veamos el caso de Giselle
Giselle seguramente es grado 7. Trabajando tan solo 20 horas (una unidad docente, horas de 45 minutos) Giselle cobraría algo asi como 30.000… Es poco sin dudas, mi pregunta es: ¿es justo que Giselle gane lo mismo que un docente que llego a grado 7 solo por ser viejo, sin haber estudiado, sin esfuerzo extra? Yo creo que no. Para peor ella debe ser exigente, quizás el cariño que cosecho y guarda en todos estos años sea menor al cariño que un profesor laxo y atorrante obtuvo en el mismo tiempo.
Yo creo que Giselle merece ganar mas que otro colega que asiste a las ATD (en horas de clase) para socializar y tomar mate, pero Giselle jamas va a ganar un salario justo puesto que lo único que importa al momento de valorar su trabajo son sus años de trabajo. No importa si Giselle es poliglota, pianista, madre, abuela, master en celulosa, ella va a ganar igual que el docente que hiso la plancha durante 35 años.
A mi me gustaría asistir a tus clases de filosofía. No dudo que ante el desanimo renueves energía para dar lo mejor, y que logres que varios te sigan. Sin embargo ese esfuerzo tampoco se reflejara en tu salario. Vas a ganar lo mismo que los que no se esfuerzan. Es mas, ganaras menos que otros profesores que no se esfuercen, solo porque sos mas joven.
Al mismo tiempo los estudiantes pobres quizá nunca te tengan de profesor, tampoco a Giselle… los estudiantes en cada marzo esperan conocer a los profesores que, solo por su edad, pudieron elegir y eligieron su liceo.
Los docentes se han armado un sistema donde la pauta la marca el mediocre. Imaginemos el sistema que FENAPES defiende aplicado al futbol. Forlan, Suarez o Messi deberían aceptar ganar el mismo sueldo que un delantero de Rentistas. Ademas los jugadores eligen el club donde juegan, siendo que los mas veteranos eligen primero. Suarez debería esperar a que el cacique Medina elija, y si el cacique prefiere el Liverpool, el salteño quedaría relegado a optar entre los clubes que Medina descarto. Y ademas Medina ganaría mas que el. En ese esquema no habría ídolos futbolísticos, no habría cracks, el futbol seria un reducto de mediocres. Mediocres que abogarían por el valor de su funcion social… Y la sociedad no los valoraría.
Si los docentes esperan respeto y prestigio, deberían empezar por respetar y prestigiar su trabajo. Si el discurso es que no se puede valorar, evaluar a los docentes, la respuesta social es que un trabajo que no tiene valor no merece prestigio. Si el discurso es que los pesimos resultados académicos son culpa del magro presupuesto, la respuesta es desencanto… los contribuyentes aumentamos el presupuesto y los resultados no cambian, y ademas todos sabemos que los resultados excelsos no responden al presupuesto (Los primeros en las pruebas PISA no son los que mas gastan)… El prestigio se gana por merito propio. Vaz Ferreira sigue siendo un referente por su obra... el prestigio es, no puede disimularse o pedirse

Andrés dijo...

No pintará un plebiscito por el Antel Arena? No creo, no? Hay que dejar que lo terminen, meterlos a todos adentro y cerrar. Ta.

Diego dijo...

Muy buen aporte de Pablo para una discusión muy necesaria y oportuna en el país.
Planteo algunas reflexiones de forma de contribuir en la discusión.

Me parece que el aumento de salarios es imprescindible para una mejor educación, pero no es suficiente. Hay problemas de gestión, donde creo que también es necesario profesionalizar y jerarquizar estas tareas.

El ejemplo de Finlandia es muy interesante. Quizás lo que necesitemos saber es respondernos la pregunta: ¿Para qué enseñar? sobre todo en secundaria. La existencia de una reforma priorizada, como la tributaria, mejora las posibilidades de una mejor remuneración.

Sobre la burocracia, creo que es necesario una mirada hacia dentro, ya que hay docentes que son parte de esa burocracia que no aporta valor.

No comento sobre el conflicto, ya que allí hay un montón de puntos que son incomprensibles para mi y entiendo que están lejos de la discusión de fondo. Muchas veces con la forma se resta más de lo que se suma.

Vuelvo a lo del principio. Gracias Pablo por llamar a la reflexión y los invito a todos a vencer la visión tercermundista del mundo con la que actuamos día a día.